Su mensaje, traducido a múltiples idiomas, busca que el mundo entero vea una herida que lleva años abierta.
En México, el Día de las Madres no siempre se celebra con flores, desayunos o festivales escolares. Para miles de mujeres, el 10 de mayo se ha convertido en una jornada de protesta, memoria y búsqueda.
Este 2026, el colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León lanzó una de las intervenciones más impactantes rumbo a la 2026 FIFA World Cup: una campaña internacional con la pregunta “¿Dónde están?” traducida a distintos idiomas de países que visitarán Nuevo León durante el Mundial.
La intención es clara: aprovechar uno de los eventos más vistos del planeta para visibilizar la crisis de desapariciones forzadas en México.
A través de imágenes con fotografías de madres buscadoras y los rostros de sus hijos desaparecidos, el colectivo difundió frases como:
“WHERE ARE THEY?”
“彼らはどこにいますか?”
“ДЕ ВОНИ?”
“BAKUPHI?”
La pregunta cambia de idioma, pero no de dolor.
Más de 133 mil personas desaparecidas en México
El comunicado difundido por el colectivo recordó que actualmente existen más de 133 mil personas desaparecidas en México, una cifra que desde hace años ha convertido al país en uno de los escenarios más graves de desaparición en el mundo.
Pero detrás de los números existen historias concretas: hijos, hijas, hermanos, padres y madres que un día salieron de casa y nunca volvieron.
Ante la ausencia de respuestas institucionales, miles de familias —especialmente madres— han asumido labores de búsqueda que deberían corresponder al Estado: investigar pistas, rastrear fosas clandestinas, revisar expedientes, recorrer desiertos, montes y carreteras, e incluso aprender técnicas forenses básicas.
Por eso, el movimiento de madres buscadoras en México se ha convertido también en un símbolo internacional de resistencia civil y memoria colectiva.
El Mundial 2026 como escenario político y simbólico
La elección del Mundial no es casual.
La Copa Mundial de la FIFA representa uno de los mayores escaparates mediáticos del planeta. Millones de personas viajarán a ciudades sede como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México, mientras las imágenes del país recorrerán pantallas de todo el mundo.
En medio de esa narrativa de celebración global, turismo y espectáculo, las madres decidieron introducir otra pregunta: ¿qué pasa con las personas desaparecidas en México?
La campaña genera un contraste profundamente incómodo y poderoso. Mientras los estadios se preparan para recibir aficionados internacionales, miles de familias continúan buscando a sus seres queridos.
El futbol, tradicionalmente asociado con identidad nacional y fiesta colectiva, se convierte aquí en una plataforma de denuncia humanitaria.
“Las madres hacen un llamado al mundo”
Uno de los fragmentos más conmovedores del comunicado señala:
“Las MADRES ancestralmente hemos conectado con el mundo a través del lenguaje universal del amor”.
La frase sintetiza gran parte de la fuerza emocional y política del movimiento. Las madres buscadoras no sólo exigen justicia; también luchan contra el olvido.
Durante años, colectivos de búsqueda han construido memoriales, archivos ciudadanos, brigadas independientes y redes internacionales de apoyo para mantener vivos los nombres y rostros de quienes faltan.
En América Latina, estas luchas recuerdan inevitablemente a movimientos históricos como las Madres de Plaza de Mayoen Argentina, quienes transformaron el duelo en resistencia pública durante la dictadura militar.
En México, las madres buscadoras han hecho algo similar: convertir el dolor en una forma radical de presencia.
De la Luna al Mundial: la memoria que se niega a desaparecer
Otra de las frases más impactantes del comunicado hace referencia a una acción previa del colectivo:
“En abril llevamos a nuestras y nuestros Desaparecidos hasta la Luna en Artemis II, hoy, en el contexto del Mundial, queremos llevarlos alrededor del Mundo”.
La imagen es devastadora y poética al mismo tiempo.
Si las instituciones no logran encontrarlos, las madres harán que sus rostros lleguen tan lejos como sea posible: a la Luna, a los estadios, a las pantallas, al mundo entero.
Porque las desapariciones no terminan cuando alguien falta. Continúan todos los días en quienes siguen esperando respuestas.
Y mientras México se prepara para mostrarse ante el planeta en 2026, miles de madres insisten en que existe una pregunta mucho más urgente que cualquier marcador de futbol:
¿Dónde están?
Mesa editorial | BrúxulaNews💫


























































