En más de dos décadas de carrera, Armin van Buuren no solo ha logrado definir el sonido dentro de la escena del trance, sino que también marcó un pulso en la música electrónica alrededor del mundo, volviendo ahora con su nuevo proyecto “Piano”, el cual marca una nueva faceta, caracterizándose por ser más íntima y sensible.
El DJ y productor neerlandés reflexiona sobre la evolución de su sonido, los nuevos talentos que lo inspiran y los procesos creativos que lo acompañan dentro y fuera del estudio, así como qué representa esta nueva etapa en su carrera.
La evolución dentro de su larga y fructífera trayectoria, explica, no solo ha sido marcada por la estética, sino también por la técnica, ahora incluyendo a la Inteligencia Artificial (IA) como una herramienta dentro de sus creaciones musicales.
“En los inicios, el sonido era mucho más caro (traducción literal, sugiere lo “difícil de lograr”), haciendo que la evolución fuera más técnica: nuevos plug-ins, nuevos sonidos”.
Con esto, aborda sobre cómo se desarrolla su proceso creativo, admitiendo que la verdadera chispa de sus ideas ocurren en su estudio, donde se siente más libre: “Soy más creativo si tengo espacio en mi cabeza”. Y aunque disfruta los sintetizadores y equipos externos, hoy produce mayormente “in the box”, aprovechando la flexibilidad del entorno digital.
“Siempre estoy trabajando en 10 tracks al mismo tiempo… me encanta abrir un proyecto meses después y seguir”. Aun así, mantiene un cariño especial por el sintetizador que sigue marcando su identidad sonora: “El Access Virus es realmente el sonido trance. Me encanta”.
IA, ¿amiga o enemiga?
Como mencionó anteriormente el neerlandés, la IA se ha convertido en una herramienta para su música, pero con esta tecnología abriendo acalorados debates sobre su uso en la industria, Buuren reconoce los temores y las posibilidades.
“La versión de la inteligencia artificial que usamos ahora es la peor versión que existirá”, señala. “Si la usas como herramienta para acelerar tus ideas o ayudarte a terminar alguna letra, no veo problema”.
También afirmó que muchos modelos de IA hoy en día están entrenados con música con derechos de autor, lo que él considera que “no es una buena noticia”, agregando que “tiene desafíos”.
“Estoy un poco asustado con el futuro porque mucha de la música que se está subiendo ahora mismo es hecha por la IA”.
Sin embargo, y mirando al futuro, él cree que la escena electrónica se alejará de la pirotecnia visual para regresar a la conexión humana, pese a los gigantescos avances de la IA, pues para él la gente busca volver a tener cerca al DJ: “La cultura rave está volviendo. Buscan menos producción y más intimidad, más conexión con la música y entre ellos”.
‘Piano’, un antes y un después en la carrera de Armin van Buuren
“Piano”, es descrito por van Buuren como su proyecto más íntimo –y también más costoso– hasta la fecha, señalando que a lo largo de su carrera ha logrado un gran éxito que se ha traducido a su vez en grandes ganancias, pero éstas logró reinvertirlas para la grabación de este nuevo disco.
“Creo nunca haré dinero con Piano porque la grabación fue muy costosa”, admite Buuren. “Cada canción fue grabada en un día con una orquestra en audio Dolby Atmos”, agregando a forma de broma que con los costos de los siete días que duró la grabación “podría comprar una casa”.
Sin embargo, más allá de la magnitud de la inversión, el artista admitió que el verdadero desafío fue personal, atreviéndose a interpretar el piano él mismo, sin edición o segundas tomas.
“Me siento, toco, y esa es la canción”, resume. Incluso temas como Sonic Samba fueron tomados “en uno solo corte”, sin ediciones, ni perfeccionamiento digital como se podría esperar en una grabación.
Este enfoque purista marca la esencia de este nuevo álbum, que viene acompañado con videos tomados directamente de las sesiones de grabación, haciendo que “Piano” también se destaque como un disco que da pie a las pausas largas y la vulnerabilidad al no contar con beats ni colaboraciones estelares como en anteriores trabajos del neerlandés.
“Solo sentí la necesidad de hacer álbumes completamente acústicos (…). Esa es la versión más auténtica de mí”.
A la vez que este disco parece ser un parteaguas en su carrera, y a pesar de no saber qué tanto pueda gustar a su público esta etapa, Buuren no descarta un futuro “Piano II”.
“No lo sé todavía, no lo comencé aún, pero estoy pensando en ello”.
Con esto, el también productor confirma que por el momento se mantendrá interesado en seguir explorando la belleza del minimalismo expresando que “a veces, menos es más. Algunas canciones son solo piano… y creo que es hermoso”.
Fuente: forbes

























































