La madrugada de este miércoles falleció Melchor Peredo García a los 99 años en Xalapa, ciudad que fue su hogar, taller y lienzo durante gran parte de su vida. Con su partida, México despide a uno de los últimos representantes vivos del muralismo mexicano, una corriente que transformó el arte en una herramienta de identidad, memoria y transformación social.
Su compañera de vida, Lourdes Hernández Quiñones, confirmó la noticia con un mensaje breve pero profundamente emotivo, describiéndolo como “muralista, antes que pintor”, una frase que resume con precisión la esencia de su trayectoria.
El muralismo mexicano: arte para el pueblo
El muralismo nació tras la Revolución Mexicana, cuando artistas e intelectuales buscaron reconstruir la identidad nacional a través del arte público. Este movimiento convirtió los muros en libros abiertos donde se narraban las luchas sociales, la historia indígena y los ideales revolucionarios.
Grandes figuras como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros sentaron las bases de esta corriente. Décadas después, Melchor Peredo continuó esa tradición, adaptándola a los desafíos contemporáneos.
Melchor Peredo: un muralista con compromiso social
Nacido en la Ciudad de México, Peredo desarrolló una carrera marcada por el compromiso político, social y cultural. A diferencia de muchos artistas de su tiempo, nunca abandonó la vocación muralista, entendiendo el arte como un medio de diálogo con la sociedad.
Su obra se caracterizó por:
- Una fuerte carga narrativa e histórica
- La representación de luchas sociales y movimientos populares
- Un estilo accesible, pensado para el público general
- La defensa de la identidad mexicana desde lo colectivo
Peredo creía que el arte debía ser visible, comprensible y profundamente humano. Por ello, eligió los muros como su principal soporte, lejos de los espacios elitistas.
Sus obras más representativas
Aunque su producción es amplia, muchas de sus obras se encuentran en espacios públicos y educativos, especialmente en Veracruz. Algunos de sus murales más destacados incluyen:
- Murales en Xalapa: Diversos edificios públicos y recintos culturales albergan obras que retratan la historia regional, la vida campesina y los movimientos sociales.
- Obras en instituciones educativas: Peredo llevó el muralismo a universidades y escuelas, reforzando su función pedagógica.
- Intervenciones urbanas: Su trabajo también se extendió a espacios urbanos, acercando el arte a la vida cotidiana.
Su legado no se limita a piezas individuales, sino a una visión del arte como herramienta de transformación social.
Xalapa: su refugio creativo
La ciudad de Xalapa no solo fue su residencia, sino el epicentro de su producción artística. Allí consolidó su estilo, formó vínculos con la comunidad cultural y dejó una huella visible en múltiples espacios.
Xalapa, conocida por su riqueza cultural, se convirtió gracias a artistas como Peredo en un punto clave para el desarrollo del arte contemporáneo con raíces sociales.
El fin de una era… y el inicio de un legado
Con la muerte de Melchor Peredo, México pierde a uno de los últimos testigos directos del muralismo como movimiento vivo. Sin embargo, su obra permanece como testimonio de una época en la que el arte no solo se contemplaba, sino que se vivía en las calles.
Su legado invita a nuevas generaciones a recuperar el sentido social del arte y a entender que los muros aún pueden hablar, denunciar y emocionar.
¿Por qué sigue siendo relevante hoy?
En un mundo dominado por lo digital, el muralismo resurge como una forma poderosa de expresión colectiva. La obra de Peredo recuerda que el arte público:
- Construye identidad
- Preserva la memoria histórica
- Genera conciencia social
- Democratiza la cultura
Su vida y obra son un recordatorio de que el arte, cuando nace del compromiso, trasciende el tiempo.
Mesa curatorial | BrúxulaNews💫

























































